El miedo no existe en este dojo
Hace mucho tiempo que mi hermano empezó a practicar artes marciales, y desde el principio supe que no sería para él un entretenimiento pasajero… Ahora, años más tarde, es sensei profesor en un gimnasio de Madrid, donde enseña Ju-Jitsu Nihon Tai Jitsu, complementándolo, supongo que casi inconscientemente, con sus conocimientos de Judo y Karate Goju-ryu -inquieto él.
Para mi ha sido un gran placer y un honor, sabiendo lo en serio que toma su trabajo, que me permitiese realizar una pequeña sesión fotográfica, casi familiar, en su dojo. Acompañados de Cris y Rafa, que hicieron de sufridos ukes, disfruté haciendo fotos y riéndome con ellos.
En el aspecto más técnico tuve serios problemas, ya que la luz no era muy buena, el disparador remoto del flash se quedó sin pilas nada más empezar… Pilas que había recargado la noche anterior. Para acabar de dibujar la escena, la sala del gimnasio estaba repleta de espejos -lógicamente, con la única excepción del techo- lo que me obligó a cerrar ángulos y usar picados o contrapicados.
Vamos, que me lo pasé en grande.





