La pandemia de turno

2009.04.30 :: post por saia @ personal :: sin comentarios

Informarse bien es como ir de compras al super: te ponen a la altura de los ojos (en lo que denominan “linea caliente”) lo que quieren venderte con mayor urgencia. Los medios de comunicación funcionan de una forma similar: la información que nos ponen delante es la que tendemos a consumir y casi nadie la coteja con otras fuentes.

Hablando con amigos y conocidos de la gran pandemia de turno que nos va a asolar en breve, y de sus connotaciones religiosas, políticas y económicas, yo tiendo a analizar esta última parcela (no creo en religión ni en política) para preguntar: ¿realmente está justificada la gran cobertura mediática que se le está dando a la nueva gripe? Pues parece que no: Más de 500 muertos anuales en España por la gripe común y 500.000 a nivel mundial son cifras que asustan igualmente, pero claro, hablar de gripe común no vende, y como los medios de comunicación son excelentes alumnos de la escuela de Hitchcock, saben bien que el miedo en grado superlativo suele venir de lo desconocido, y el miedo si vende. Y vende bien.

Al margen del excelente y conciso artículo de Sofocracia sobre el tema, y que es un excelente ejemplo de lo que debe ser el ejercicio de investigación e información periodístico, si es cierto que no hay que tomar a la ligera los avisos y protocolos de la OMS, sobre todo porque el virus aún no se ha secuenciado.

Todo esto me ha llevado a recordar el libro de ficción ‘Guerra Mundial Z’, en el que su autor nos presenta un personaje, dueño de una empresa farmaceútica, que fabrica un supuesto antídoto contra la pandemia que asola el planeta, aún sabiendo que no es efectivo, con el sólo objetivo de beneficiarse económicamente, aunque su decisión cueste miles de vidas.

Cuando llegue la gran pandemia, que a buen seguro la hará, ¿estaremos preparados para afrontarla, o seguiran siendo los bolsillos de unos poccos pocos los que marquen el destino de millones de personas?

Calentando la silla con el culo

2009.04.27 :: post por saia @ personal :: 3 comentarios

- Buenas tardes, les llamo para preguntarles si hay plazas disponibles en su guardería.
- ¿Para cuando sería la incorporación?

Exactamente unas 17 semanas después de que mi mujer expulse a nuestro vástago a las frías tierras de Mordor.

- …Calculamos que hacia Febrero del 2010.
- Muy bien, para entonces si tenemos plazas disponibles.
- ¿Y qué horario tienen? (será que es una pregunta extraña, porque aquí la mayoría lo flipa).
- De siete de la mañana a siete de la tarde.
- ¡Ah! (enfatizo) Pues no nos sirve.
- ¿Qué horario necesita usted?
- Uno más amplio.
- ¿Todos los días o depende del día? ¿Qué tiempo?
- Pongamos que llueve… (aquí es donde me cuelgan, pero es que desde que me contaron el chiste le encuentro mil usos).

Al final encontramos una guardería que nos sirviese, y bien cerquita (a unos dos euros de ida y otros tantos de vuelta de casa), con piscina, cocina propia y sistema de entrada por detección de huella… ¡como en los CPDs de mis clientes!

Todo este rollo no sería necesario si la puñetera conciliación de la vida familiar con la laboral fuese una realidad, y en este país se premiase la efectividad, y no el efectismo, pero oye, no me puedo quejar: llegaré a darle un beso a mi retoño todas las noches, y fingir que no comprendo porque a veces echaba de menos a mi madre cuando nos íbamos a la cama, y ella aún no había llegado tras hacer un turno doble…

Hoy han sido padres primerizos unos buenos amigos: bienvenida al mundo Nuria.

Para liderar: gente sensata

2009.04.22 :: post por saia @ personal :: sin comentarios

Es una pena que al final los gobernantes de un país tengan que salir de las listas acotadas de dos partidos mayoritarios. Es una pena que las personas más sensatas (probablemente por esta misma cualidad) no formen parte de una lista abierta para proponer el gobierno de un país, y desde luego, es una pena que nadie diga ni haga nada que no sea mecer la silla en la dirección que conviene, sin profundizar en si el problema real es que necesitamos una silla de cuatro patas, y no una mecedora.

El arte de la retórica es algo que parece innato a cualquiera que se enfunda una bandera como traje, un traje cosido con la aguja de D’hont, y no me malinterpreten, la retórica es algo necesario, pero no es lo que se requiere para dirigir un país. Al final lo que de verdad importa es tomar las decisiones adecuadas en el momento adecuado, porque cualquier acción fuera de su sitio y su momento, pierde su razón de ser.

Nos entretienen con mediocridades, y nos embadurnan con el presente en esta sociedad trepidante que hemos creado, en la que la gloria dura apenas quince segundos y el ayer queda obsoleto por el hoy, pero la pregunta que ya nadie se hace es ¿qué será del mañana? Como decía la carta del indio: “La Tierra no es una herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos”.

Dublín en tres días

2009.04.13 :: post por saia @ ocio :: sin comentarios

Hemos aprovechado estos días festivos para movernos un poco y visitar Dublín, con todo lo que ello conlleva: verde, Guinness Storehouse, Saint Patrick’s Cathedral, más verde, Christ Church, Trinity College, los Irish breakfast… Como hemos tenido la suerte de ir con unos amigos que además tenían a gente conocida allí, hemos podido depender un poco menos del mapa y pasar directamente a lo importante: descubrir la ciudad. Nuestra gratitud a Lucía por su paciencia y sus risas, y felicidades por adelantado para esa pareja maravillosa que viene a España el próximo verano para casarse.

Los dublineses son gente acogedora, muy parecidos en cierto modo a los españoles (con lo bueno y lo malo que esto implica) y con una marcada tendencia a cambiar el sonido th por t y a pronunciar las u de ciertas palabras como tal, pasándose las reglas fonéticas del inglés por el arco del triunfo. La gran afición de los dublineses es la cerveza (de fútbol no hablo), y aunque yo prefiero la Murphys o la Kilkenny -Smithwicks es la versión irlandesa, que sin ser lo mismo, es parecido- el producto local es la Guinness, y en casi todas las tiendas de souvenirs es fácil encontrar todo tipo de merchandising relacionado con esta última.

Lo primero que llama la atención del español en Dublín es que se pernocta tanto como en España. Es posible encontrar sitios de fast food abiertos hasta altas horas de la madrugada para comer algo, puesto que el jolgorio termina bien entrada la noche. Otra cosa curiosa es que es más asequible y más agradecido para el estómago comer en pubs que en cualquier otro sitio, ya que muchas de sus cocinas están abiertas de continuo y el Pollo al curry o el Irish stew son platos que preparan especialmente bien. Además, es fácil encontrar lugares que sirven el Irish breakfast durante toda la jornada.

Para salir de fiesta casi todas las guías recomiendan el Temple Bar, pero la mayoría de los oriundos nos comentaron que es bastante más caro que otras zonas. Lo mismo pasa con Grafton Street, que es la calle de compras más renombrada, obviando zonas más folclóricas como Smithfield, que tiene su punto emblemático en la Spire.

A modo de resumen se puede decir que Dublín es una ciudad con un encanto especial, porque desde el primer momento te acoge y te resulta familiar, por su gente tan variopinta, por sus calles, sus jardines, sus olores y colores. No en vano es la capital de la isla esmeralda.

Las notas negativas del viaje fueron el hotel, que aún sabiendo que era normalito, no esperábamos que tuviese cinco plantas sin ascensor y una inquilina de ocho patas en el baño, y la compañía con la que volamos, que organiza los embarques como si fuesen los galos de Asterix y Obelix al salir a por los romanos: todos de golpe.

El resto de las fotos se puede ver en esta página, divididas en categorías y por orden cronológico.

Apuntes informativos para navegantes:

- Un viaje del centro de Dublín al aeropuerto -sin atascos- puede llevar unos 20 minutos y costar unos 35 euros, y el LUAS, que es el medio de transporte más afamado (no son otra cosa que tranvías), tiene únicamente dos líneas, pero ninguna llega hasta el aeropuerto. También es posible coger un bus en el aeropuerto, y si se quiere alquilar un coche conviene estar familiarizado con la conducción al verrés, digo, revés, porque no es algo sencillo a lo que hacerse en pocas horas.
- La divisa es la misma que aquí y sorprende que mucha gente no lo sepa, ya que la lira es fácil de ver en las monedas de euro. Como curiosidad, Irlanda adoptó la lira el arpa como símbolo nacional 60 años después que Guinness.
- El huso horario es GMT, es decir, una hora menos que en España.
- La electricidad es de 230V, pero el conector del enchufe es diferente, por lo que es necesario un adaptador.
- Te diga lo que te diga la previsión meteorológica, no hagas caso: lleva siempre un paraguas o chubasquero, ya que al igual que muchas ciudades del norte de España, el tiempo cambia con pasmosa facilidad.


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