La Torre de Babel y Sandrine
Una de las ventajas de estar casado con una francesa es que de vez en cuando nos reimos mucho a costa de los idiomas: ella se rie de mi cuando intento hablar francés, y yo con ella cuando se inventa alguna palabra o la utiliza fuera de lugar…
La escena de hoy ha sido muy cómica. Se gira, me mira a los ojos todo seria y me pregunta:
“¿Cuál es tu grupo sanguinario?”
Ya os podeis imaginar la ‘hartá’ a reir: memorable. La verdad es que lo primero que pensé en contestarle fué “Los Teleñecos”. Como la quiero.