Navidades en Francia
Pues como siempre: Mucha comida, muchas risas, muchos problemas -un troyano en un PC que me tocó reinstalar- y mucha bebida… Demasiada esta vez.
Hemos pasado todas la navidades cambiando de casa: de la de unos amigos a otros, y a pesar de que a algunos no los conocía, me han tratado como si fuese uno más de la familia. ¿Qué más se puede pedir?
Un poquito de nieve no habría estado mal, pero no se puede tener todo, aunque llegamos allí con el cielo nublado y justo el día que volvíamos se despejó -sic.
El resto de fotos en esta galería, para disfrute del personal.