Micro Cuatro-Tercios y Panasonic
Hoy está siendo un día de bastante revuelo en el mundo de la fotografía. Desde hace unos 50 años las bases se han mantenido bastante estables -quitando algún que otro batacazo- y todo se ha basado en fabricantes que, con su cuota de mercado más o menos asegurada, no querían arriesgarse a perder usuarios por cambios bruscos.
Este escenario se ha roto un poco hoy con la presentación de la primera cámara reflex (¿se la puede seguir llamando así?) que pasa del pentaprisma para usar únicamente un modo LiveView. Una apuesta arriesgada en una época en la que las compactas están empezando a apuntar más hacia angulares que hacia teles -ya era hora- y con la dSLR de entrada en pleno auge. Ha sido Panasonic la encargada de abrir el nuevo frente de batalla, con su DMC-G1.
Tras leer, letra a letra, el exhaustivo preview que hacen los fieras estos, llego, yo solito y sin ayuda (gritos de torero, torero), a la siguiente conclusión: el viewfinder funciona muy bien y sobre todo el enfoque -que parece muy rápido- pero a mi modo de ver sigue adoleciendo de dos fallos vitales: las ópticas que anuncian son pocas -eufemismo muy grande- y lentas, y aún no sabemos exactamente cuales son los lags (de encendido, enfoque y disparo), ya que tendrá que competir con tiempos de menos de una décima de segundo en disparar -Nikon D60 y EOS XSi- en el sector de entrada de las dSLR.