Hoy, dando un paseo por las webs que suelo leer, encuentro múltiples referencias -aunque como casi siempre, una única fuente- que comentan que el Sr. Canalejo, presidente de Redtel (y ex de Alcatel, tras cerca de dos décadas de entrega mútua) ha realizado unas declaraciones en las que comenta que hay que ponerle puertas al campo y que nuestra modernísima y cuasi cósmica Sociedad de la Información “no puede ser gratis total”.
Bien cierto es que mucha gente, esgrimiendo la realidad reflejada en nuestra legislación actual, defiende que la copia privada y la descarga de contenidos sin ánimo de lucro no es delito, pero no menos cierto es que muchas de esas personas no devuelven ese beneficio en forma alguna -no van a conciertos, ni a cines, ni nada que se parezca… Quid pro quo.
Sin embargo, indicar que “todo es gratis total” me parece un poco exagerado -¿alguien dijo que no es verdad? Pagamos un canon, que por lo visto no se sabe como se reparte, si se reparte, y nadie audita. Nuestros impuestos pagan un cine que si bien no tiene todo el éxito que debiese en taquilla, permite que muchas películas se hagan aún teniendo una recaudación pequeña. Y no sigo, que me da la risa y no tengo tanto tiempo.
La responsabilidad como casi siempre no cae de un sólo lado: La gente tiene que saber que las cosas tienen un coste, y que hay que repercutir en el proceso creativo de alguna manera, y los lobbies deben darse cuenta de que hay ciertos modelos de negocio que no pueden subsistir sempiternamente, aunque el problema en esta ocasión es que hay una parte de las telcos que quieren su trozo de pastel y no están dispuestas a invertir sin que les sirvan primero…
Elecciones, es lo que hay.
