Uno más que ha caido
Una boda bonita, una misa corta, una buena comida y una noche espléndida: Es todo lo que se le puede desear a un hombre en su último día de libertad -fingida… todos tenemos madre- antes de caer bajo el yugo de una -otra- femina.
Ahora en serio, el iba muy elegante…
Ella estaba radiante…
Y el resto acompañabamos: Unos mejor…
…y otros hacían lo que podían
¡¡Felicidades!!