Los 30 y Narnia, todo junto.
“…Taitantos…” Eso será lo que responda a partir de ahora cuando me pregunten la edad.
No hay diferencia -bueno, que te digan que no aparentas 30 está bien, pero son los que son. Para celebrarlo, una comida -tardía- en buena compañía (recomiendo el restaurante italiano ‘Il Padrino’, al lado de Las Cortes de Madrid) y ya está: No hace falta más.
Por cierto y verdadero, “Las crónicas de Narnia” no tiene la grandeza ni los propósitos tan nobles de la trilogía basada en los libros de Tolkien, ni desde luego tantos fans como el mago inglés tan de moda, pero es una película muy recomendable para la gente más joven (de espíritu), con grandes momentos, aunque un poco escasa de garra y un poquito fallona en la credibilidad de los personajes principales.