Una de cine
Debe ser que aún soy un poco infantil, pero me encantan las películas para niños, y algunas que no son tan “para niños”
Viendo la cuarta entrega de Harry Potter (ya en plena edad del pavo) uno se da cuenta de que los criterios para catalogar una película como “infantil” son cuanto menos duros. Niños llorando, tapándose los ojos, etc. Me recordó al día del estreno de Final Fantasy, en la que vi desfilando padres e hijos de camino a la salida de la sala por no saber escoger que películas ver.
Al margen de eso, creo que las Crónicas de Narnia tienen mejor pinta. Ya veremos que nos deparan…