Visitas inesperadas
Este fin de semana hemos tenido el placer de estar con uno de nuestros primos de “el otro lado del charco” y con su mujer…
Siempre he creido que los vínculos de sangre, al margen de la distancia, son grandes, y este fin de semana he tenido la prueba irrefutable. Descubres gestos y dejes de ti mismo en personas que apenas has visto unas pocas veces en tu vida; es como mirarte en un espejo, pero con otra cara: resulta divertido, y desde luego familiar.
Una comida, unas copas y unas risas en buena compañia es todo lo que se necesita para pasar un día muy agradable. Gracias por la visita. Aquí siempre tendreis a vuestra familia para lo que deseeis.
Un beso muy fuerte