El primer coche
El otro día me dieron un buen susto: Habían robado el Polito, mi primer coche.
El caso está en que al final no fué un robo, sino una retirada logística -por parte de la grua- ante una situación por casi todos los conductores conocida: aparcar en un prohibido… Supongo que se le coge especial cariño a casi todo lo primero: el primer beso, el primer coche… -la primera cerveza no, no me gusto nada, menos mal que tengo un amigo muy majo que insistió, alegando que es como la tónica: Entre más la pruebas más te gusta.
Pagamos un montón de impuestos de circulación, la contribución, y para colmo, cuando quieres aparcar, o te tiras 2 horas dando vueltas, o te compras una plaza de garaje, y esto último teniendo en cuenta que ya pagas una hipoteca gigante, pues es más difícil; y por la mañana, cuando vas a retirar el coche, te encuentras con que algún hijo de madre conocida, y padre no tanto, te ha hecho un grafiti en el chasis porque tenia un mal día.
